Mímesis 5 / 2010




En mis últimos trabajos utilizo un cuerpo desnudo imprescindible para acercarme al sentimiento de soledad,  fragilidad, vulnerabilidad que encierra un cuerpo carente de disfraz, de coraza, de malla; del ocultamiento engañoso que infiere la vestimenta

Este torso de mujer, moviéndose en una mínima danza, exterioriza un grito ahogado, el que se agazapa sin tiempo entre el pecho y la garganta ante la dificultad del ser humano para sobrevivir.  El grito que acalla la emoción, la tristeza, el desamparo...

El color rojo, para mi, simboliza tanto la vida como la muerte; la exaltación emocional de la pasión. El color que une el espacio interior con el exterior; un vínculo invisible que ata los extremos.  No hace referencia ni simboliza  la sangre en esta pieza.

Hay imágenes de exteriores que son fácilmente reconocibles al lugar que pertenecen. Las he elegido meramente como potenciadoras de la composición, no hacen ninguna referencia alusiva a lo que  representan . Simplemente hay oportunidad.

El audio ha sido compuesto con sonidos del metro, de la calle y de los ensayos del coro del Café Alma.
Es el ruido que nos envuelve de manera cotidiana, de forma narcotizante en medio de la urbe. Pero a poco que prestemos atención podemos percibir entre las rendijas ecos del grito mudo, abstracto del dolor.

Este vídeo ha sido incluido en el DVD de la revista cultural kikked.com en su número de noviembre.